La halitosis, popularmente conocida como mal aliento, es una condición común en las personas caracterizada por un fuerte olor proveniente de la boca. Aunque a veces puede provenir de una mala higiene bucal e incluso de un descuido odontológico –como una infección por caries–, también hay otras condiciones que pueden producirlo. En estos casos, los estudios médicos deben ser más profundos y evaluar causas que escapan a la boca, los dientes y las encías.
El estrés produce mal alientoCuando el mal olor proviene de la boca, suele originarse por compuestos de azufre liberados por las bacterias presentes entre los dientes. Las caries, abscesos, cirugías o prótesis son algunas de las causas más comunes de la halitosis. También hay enfermedades como la sinusitis, las infecciones de garganta o los comportamientos a largo plazo, como el tabaquismo y el alcoholismo, que pueden generarlo.
El olor de tu aliento puede indicar si padecés alguna enfermedad
Según el sitio Medline Plus, algunos trastornos producen olores distintivos en la boca.
Si tu aliento huele a frutas, según el sitio de medicina Medline Plus, puede ser un signo de cetoacidosis, una afección potencialmente mortal acompañada de náuseas y vómitos que se da generalmente con la diabetes tipo 1, donde la falta de insulina hace que el cuerpo descomponga grasas rápidamente, acidificando la sangre.
Otro indicador es si el aliento huele a heces. Se puede presentar con cuadros de vómitos prolongados, sobre todo cuando hay una obstrucción intestinal. Si una persona está usando una sonda nasogástrica –una sonda que va desde la nariz o la boca hasta el estómago y que se usa para drenar contenidos gástricos–, también puede tener este tipo de olores.
Por último, un aliento con olor a amoníaco puede indicar una insuficiencia renal crónica. Puede ser descrito también como un olor parecido al del pescado e incluso a la orina.
Un indicador de enfermedad bucal que no está relacionado con un olor particular, pero sí a una condición de humedad, es la xerostomía –o boca seca–, que se produce cuando se bloquea o interrumpe el flujo de saliva. Esto provoca mal aliento por la proliferación de bacterias en la boca, que no son removidas por la ausencia de saliva.